
Hoy tengo ganas de hablar contigo, aunque no te conozco y tu vida me es ajena, desconozco tu rostro, tu voz, tu pelo, tu cuerpo; mi vida gira en torno a una fantasía, de la cual tu eres protagonista, no sé como hablarte, que te gusta o que decirte, pero un impulso me mueve hacia ti, el mundo no existe si no estás pero se detiene cuando apareces, te busco con la mirada, pero mis ojos parecen no ver más allá de mi nariz.
¡No sé que me pasa! Mi cabeza es un manojo de ideas sin concordancia alguna, un torbellino de pensamientos que impide observar, disfrutar lo hermoso de la vida, debe ser por esto que no logro distinguirte entre tantas manchas coloridas, esto me confunde mucho más, pienso en ti como la luz que ordenará este desorden mental, te necesito, pero ¿Cómo confiar en alguien a quien no conozco?
Sé que lo haré, no tengo duda alguna, es la esperanza que me permite seguir, sé que llegarás, más temprano que tarde, y yo te esperaré, no me queda otra opción, ¡llega rápido!... Deseo conocerte, te necesito…no creo que me comprendas, la verdad ni siquiera yo lo hago y esto no es más que un tanque de oxigeno, escrito por un hombre que se ahoga en un vaso de agua.


